Mi versión de Bob Dylan

Conocí a Bob Dylan cuando ganó el Premio Nobel de Literatura 2016, ya con 60 años de trayectoria. Hasta entonces sólo sabía que era un músico, pero nada más. Luego todo cambió muy rápido: lo escuché, me aprendí su biografía, entendí su impacto en la música, viajé a otro país para verlo en concierto y adquirió un significado en mi vida. Hoy cumple 85 años y quiero hablar sobre él.

Las primeras notas

Tengo más o menos 20 años de seguir al Premio Nobel, a pesar de sus controversias. Durante octubre de cada año veo todas las categorías y en Literatura es donde más me esfuerzo porque me gusta leer los libros de algunos de los ganadores. Por el premio fue que conocí a Orhan Pamuk, uno de mis escritores favoritos. Sin embargo, con la mayoría de los autores no he tenido suerte.

Cuando anunciaron a Dylan estalló una controversia mundial porque él no era escritor sino músico. El mundo se dividió en dos bandos y fue una breve pero intensa discusión en los medios y círculos culturales. No entré al debate porque no sabía del personaje pero creí que la Academia Sueca había hecho este movimiento para refrescar los premios, los cuales llevaban -y llevan- años de capa caída y cierto desprestigio.

En lugar de conseguir los libros -que sí tiene- escuché sus discos. Comencé con los de los 60s y 70s. Lo mejor fue que sí me gustaron, cosa que otros galardonados no han conseguido en mí con sus escritos. Quise entender por qué le habían dado el premio de Literatura y me enfoqué en sus letras, aunque ni así obtuve respuestas fáciles.

Algunas canciones eran impactantes (Girl From the North Country, Masters of War, Mr. Tambourine Man) pero tampoco no era el único músico que hacía algo así. Me adentré en la historia de la música anglosajona y ahí encontré más claridad: antes que él muy pocos artistas habían conseguido esa profundidad; muchos menos habían seguido vigentes durante tanto tiempo; y sí, llegó en un momento histórico en que la masa era receptiva a sus mensajes.

Dylan seguía vigente pero no con los mismos temas. Comenzó con un género y luego exploró muchos más. En cada etapa se reinventaba y casi siempre causaba un impacto. Para mí, la confirmación es que más de 500 artistas de los más diversos géneros han hecho versiones de sus canciones.

Aquí la historia tomó un giro para mí: ya no se trataba de intentar explicar y entender por qué era alguien tan influyente en el mundo de la música y por qué había recibido el Nobel sino que extraje lecciones de él para mi vida. Hasta ahora, sólo otro músico, llamado Silvio Rodríguez, ha provocado algo similar en mí.

Dos lecciones

Reinventarse orientado por sus intereses

Bob comenzó su carrera con el folk y tocaba con guitarra acústica y una armónica. Luego de años se cansó, lo renunció, lo renegó y exploró otros géneros. Su primera transformación fue hacia el rock and roll, que entonces era muy controversial. Sus fans lo acusaron de traición, pero él no se detuvo. Por más que le exigían que cantara sus viejos éxitos no lo hacía porque no quería.

Luego cambió al country (mi Dylan favorito). En esta etapa cantaba con una voz muy bien afinada y no nasal como en el resto de sus discos. Tocaba temas muy alegres, optimistas e intensos como To Be Alone With You, All Along the Watchtower (Jimmy Hendrix le hizo un cover muy famoso) y Country Pie (una oda al pay de manzana).

Luego tuvo una conversión religiosa y se volcó hacia la música cristiana. Después se dedicó a hacer covers de Frank Sinatra y hasta participó en el proyecto We Are The World, encabezado por Michael Jackson.

Dylan pudo seguir en el folk pero quiso probar otras cosas. Se arriesgo varias veces; a veces tu éxito y otras no. No todas sus obras fueron siempre recibidas con el mismo entusiasmo (muchos de sus discos son aburridos para mí), pero los hizo y no se quedó con las ganas.

Entiendo el matiz de que es un millonario que no sufriría tanto el impacto de un fracaso, pero lo hace. A veces no se necesitan los millones ni condiciones tan especiales para hacer las cosas que queremos pero igual no las hacemos. ¿Cuántas veces queremos hacer algo o reinventarnos pero nos rehusamos por pretextos?

No importa lo que piensen los demás

Bob también es humano y seguro le importa lo que piensen los demás de él, pero le importa más lo que piense él mismo. Cuando sus fans lo acusaban de traidor, él siguió adelante. Cuando el mundo rechazaba sus transformaciones él siguió adelante. No estaba seguro de si tendría éxito o no pero hizo lo que quiso sin que nadie le dijera qué hacer o qué no. ¿Cuántas veces nos hemos detenido o cambiado de parecer cuando los demás no están de acuerdo con nosotros?

Ejemplo de vida

Hoy celebro los 85 años de vida de una persona que me ha dado algunas de mis canciones favoritas y algunas lecciones de vida, una combinación muy rara. Bob Dylan, quien durante décadas ha hecho lo que ha querido, sin importarle lo que digan los demás. Ha seguido así y en su camino ha ganado el Nobel, el Oscar, el Grammy, el Príncipe de Asturias, el Globo de Oro, la Legión de Honor, etc. Creo que algo le puedo aprender. Y mientras tanto escuchar su música que tanto me gusta. Esta es mi versión de Bob Dylan.

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